Caída cabello menopausia
el 27 de Enero de 2026

Caída del cabello en menopausia ¿Por qué ocurre?

La menopausia es una etapa de muchos cambios y uno que podemos notar es que nos encontramos más pelo en el cepillo. Pero el aumento de la caída de pelo en la menopausia no siempre tiene una única causa, sino que es el resultado de varios factores, así que es importante abordarlo con una visión 360º.

 

La caída de pelo en la menopausia; causas

El aumento de pérdida de cabello en la menopausia se conoce clínicamente como alopecia androgenética femenina y viene provocada por varios factores hormonales y genéticos. 


El descenso de los estrógenos y la progesterona

Los estrógenos y la progesterona ayudan a que el pelo crezca más rápido y alarga su fase de crecimiento. Pero, con la menopausia, bajan los niveles de estrógenos y progesterona, lo que provoca que el ciclo de vida del cabello se acorte. 

Al bajar los niveles de estrógenos, los andrógenos (como la testosterona) ganan terreno, provocando que los folículos pilosos se encojan, lo que se conoce como miniaturización, haciendo que el pelo se vuelva más fino antes de caerse.


Factores secundarios que lo empeoran

Aunque estos cambios hormonales son inevitables, hay otras cosas que pueden estar potenciando esta caída del pelo en la menopausia. 

Normalmente, el 85-90% de tu cabello está creciendo (fase anágena), mientras que el resto está descansando (fase telógena). Pero algunos factores externos pueden provocar que un gran número de cabellos entren de forma prematura en la fase telógena. Es lo que llamamos “efluvio telógeno”.


Estrés

La ansiedad y el insomnio elevan el cortisol. Cuando este aumento se mantiene, el cuerpo entra en modo supervivencia y el organismo prioriza el envío de energía y nutrientes a los órganos vitales y se los quita a los que considera prescindibles, como los folículos pilosos. Así que estos se quedan sin combustible y el cabello deja de crecer.

Además estos niveles altos de cortisol aceleran la degradación de dos moléculas que sostienen el cabello; los proteoglicanos y el ácido hialurónico. Y esto es lo que provoca el efluvio telógeno.


Déficits nutricionales

Muchos desequilibrios nutricionales pueden favorecer la caída del cabello en la menopausia, pero hay tres que suelen ser los más habituales.

Hierro 

Con el descenso de estrógenos, la acidez gástrica y la microbiota intestinal pueden verse afectadas, lo que dificulta la absorción del hierro (ferritina). Además, en esta etapa a veces puede generarse un estado de inflamación leve en el cuerpo, que eleva una proteína llamada hepcidina. Esta bloquea la absorción del hierro.

Nuestro cuerpo necesita el hierro para producir hemoglobina, que transporta oxígeno a las células. Si el hierro baja el cuerpo, como decíamos antes, entra en supervivencia y destina los recursos que tiene a los órganos vitales, quitándoselos a los que considera prescindibles. Sin oxígeno ni energía, el folículo piloso entra en reposo y el pelo sea cae.

Vitamina D

Esta es la deficiencia más común en la menopausia. En esta etapa la piel se vuelve más fina y pierde eficiencia sintetizando la vitamina D del Sol. Una mujer de 60 años produce alrededor de 4 veces menos de vitamina D que una de 20 bajo la misma exposición solar.

Esto se debe, por un lado, a que los estrógenos ayudan a activar los receptores de vitamina D. Al bajar los estrógenos, el metabolismo de esta vitamina es menos eficiente. Además, el cuerpo en la menopausia intenta proteger los huesos a toda costa y, si hay poca vitamina D, consume toda para fijar el calcio en los huesos, dejando a los folículos pilosos sin nada. 

La vitamina D también estimula los receptores en los folículos pilosos para que empiecen la fase de crecimiento. Sin este nutriente, como ocurre con el hierro, el folículo se queda en pausa, así que deja de crear pelo nuevo.

 


Biotina (Vitamina B7)

Tener déficit de biotina en la menopausia no es tan habitual como la vitamina D o el hierro, pero puede ocurrir. Y es que esta vitamina la producen las bacterias de nuestra flora intestinal. Pero, como esta se ve afectada por los cambios hormonales, puede producir menos cantidad de biotina. Además, al ralentizarse el metabolismo se reduce la asimilación de las vitaminas del grupo B en general. 

Esto puede acelerar ese proceso de caída del cabello en la menopausia porque la biotina es esencial para que nuestro cuerpo produzca queratina. Y nuestro cabello está formado en un 90% por esta proteína. Sin biotina, la infraestructura del pelo se debilita haciendo que el pelo se rompa o se caiga más fácilmente.


Problemas de tiroides

Los problemas de tiroides en la menopausia son bastante habituales porque la tiroides y los ovarios forman parte del mismo sistema de control, el eje endocrino. Entonces, si uno falla, el otro se ve afectado.

Al principio, en la perimenopausia, los niveles de progesterona caen más rápido que los de estrógenos. Eso provoca un exceso de estrógenos que elevan una proteína que atrapa a las hormonas tiroideas, impidiendo que lleguen a las células.  

En las siguientes fases, con la bajada de estrógenos, la tiroides que necesita estas hormonas para funcionar bien, tiene que trabajar el doble para conseguir lo mismo, lo que puede acabar llevándola al agotamiento, que es lo que conocemos como hipotiroidismo.

Y además, todos estos cambios hormonales pueden provocar que el sistema inmune se “despierte” y ataque a la tiroides.

La tiroides es el “termostato” y el “motor” de tu cuerpo. Si el motor se ralentiza, todo lo que necesita energía se detiene, incluida la producción de cabello.


¿Cómo puedes frenar la caída del cabello en la menopausia?

El factor hormonal es inevitable, pero podemos ayudar a nuestro cuerpo a trabajar de forma eficiente y a nuestro pelo a estar más fuerte.

 

Mima mucho tu pelo

En esta etapa el pelo está más frágil y quebradizo. Así que si evitas el calor, como planchas, y los tintes muy agresivos, evitarás potenciar ese estado. Por otro lado, si lo hidratas en profundidad, usando productos de calidad que lo nutran, lo ayudarás a estar más fuerte.


Una dieta equilibrada y alta en proteínas

Tu pelo está hecho de queratina, que es una proteína, así que asegúrate de consumir la cantidad suficiente. Lo mismo ocurre con el hierro y la vitamina D.


Sal a la calle

Además de lo que pueda aportarte la alimentación, la vitamina D te la da el sol. Así que intenta aumentar tu actividad al aire libre. Esto además te puede motivar a hacer ejercicio, como andar o ir en bicicleta.


Chequeos médicos

Es importante que en esta etapa te apoyes más que nunca en los especialistas. Hacer un seguimiento adecuado permitirá a tu médico identificar rápido desequilibrios nutricionales y ayudarte con suplementos y tratamientos que, no solo frenen la caída del cabello en la menopausia, sino te ayuden a controlar el resto de síntomas.