¿Cómo aumentar la libido en la menopausia?
el 9 de Febrero de 2026

¿Cómo aumentar la libido en la menopausia?

Como consecuencia de varios factores es habitual experimentar un descenso de la libido en la menopausia. Pero esto no significa que tengamos que renunciar a nuestra vida sexual. Lo importante es entender qué provoca esto y cómo podemos solucionarlo para que puedas seguir manteniendo relaciones cuando quieras.

Vamos a ver soluciones en funciones de los factores que provocan este descenso de libido en menopausia.


Los cambios vaginales

¿Qué la provoca?

Los estrógenos tienen varias funciones importantes en tu vagina y con su caída puedes experimentar algunos cambios:

  • Sequedad: Los estrógenos estimulan las glándulas del cuello uterino y las paredes vaginales para producir humedad, lo que mantiene el tejido hidratado y elástico. En la menopausia, con la bajada de esta hormona femenina, podemos sentir sequedad vaginal y vulvar.

  • El estrógeno también mantiene el revestimiento de la vagina grueso y flexible. Con la menopausia disminuyen las capas de células, lo que hace que las paredes sean más finas y frágiles y menos elásticas, generando quemazón o dolor.

  • También puedes notar que tienes más a menudo infecciones de orina y es que los estrógenos mantienen el glucógeno de las paredes vaginales. Los lactobacilos, que son como las “bacterias buenas” de tu flora vagina, se alimentan de este glucógeno y lo convierten en ácido láctico para mantener un pH ácido que te protege contra infecciones. La bajada de estrógenos hace que el pH sea más alcalino.


Todos estos síntomas pueden provocar que sientas dolor o quemazón al mantener relaciones sexuales. Y eso acaba haciendo que tu libido en la menopausia disminuya, muchas veces no porque no “te apetezca” sino porque tienes miedo de sentir dolor.


Así lo solucionamos

Para no sentir dolor en las relaciones necesitamos hidratar la zona vaginal y vulvar

La zona vulvar, que es la parte externa, la hidratamos con sérums hidratantes específicos para esa zona. Es esencial que sean productos indicados para la vulva, para asegurarnos de no alterar su pH, y tampoco es recomendable mezclar varios productos. Estos sérums no se deben usar en la zona interna de la vagina.

Para hidratar la zona interna y mantener su pH tenemos que hacerlo “desde dentro” con la alimentación y la suplementación. Por supuesto, lo primero y más importante es beber al menos 1,5 litros de agua al día. Pero en la menopausia tenemos que reforzar esa hidratación con alimentos que ayuden a compensar esta bajada de estrógenos:


  • Fitoestrógenos: Son compuestos naturales que actúan de una forma similar a los estrógenos, pero de una forma más suave, ayudando a compensar estos cambios hormonales. Podemos encontrarlo en alimentos como el tofu, el edamame o las semillas de lino o sésamo.

  • Omega-3: Estas grasas “buenas” son fundamentales para la estructura de las membranas celulares. Ayudan a que la mucosa vaginal sea más flexible y menos propensa a irritarse. Podemos encontrarlas en pescados como el salmón o las sardinas, en los frutos secos, especialmente las nueces, y en el aguacate.

  • Vitamina E: Ayuda a hidratar la piel y las mucosas y podemos encontrarla en aceite de oliva virgen extra, almendras y avellanas y espinacas y acelgas.

  • Probióticos: Estos ayudan a mantener el equilibrio del pH vaginal. Puedes encontrarlos en el kéfir, yogur natural sin azúcar, chucrut, kimchi o la kombucha.


Si aún así seguimos sintiendo sequedad vaginal interna, necesitaremos suplementarnos con productos específicos para la hidratación vaginal, como Deseo de Domma.



La falta de energía

¿Qué la provoca?

Difícilmente tendremos libido en la menopausia (ni antes de ella) si nos sentimos muy cansadas. En la menopausia esto se potencia por la bajada de la testosterona que tiene tres funciones clave por las cuales, su bajada puede hacerte sentir fatiga crónica:

  • Influye en los niveles de dopamina, que te da ese “empuje” para hacer cosas y concentrarte en tu día a día. Si baja la producción de dopamina puedes sentirte más apática y tener niebla mental.

  • La testosterona mantiene la masa muscular y con su descenso en la menopausia podemos sufrir atrofia muscular, y por tanto sentirnos más pesadas y cansadas.

  • Y también protege tus huesos, por lo que puedes sentir dolores articulares.

A esto tenemos que sumar que el descenso de la progesterona, que es la hormona “de la calma” puede hacernos sentir más alerta y, en consecuencia, suframos de insomnio, aumentando esa sensación de cansancio.


Así lo solucionamos

Para sentirte con más energía es esencial priorizar el entrenamiento de fuerza, lo que eleva los niveles de testosterona y te ayuda a mantener el tono muscular. Así que haz entrenos de fuerza al menos 3 veces por semana, como levantamiento de pesas o ejercicios de resistencia.

En tu alimentación es importante incluir el zinc, que interviene en la síntesis de la testosterona, y el magnesio, que es clave para que tus células puedan generar energía.

El magnesio puedes encontrarlo en las semillas de calabaza, los frutos secos, especialmente almendras, anacardos y nueces de Brasil, espinacas y acelgas, chocolate negro con un 85% o más de cacao, las legumbres y los cereales integrales, como la quinoa, la avena o el arroz integral.

El zinc lo encontramos en mariscos, especialmente las ostras, carne de ternera o cordero, pipas de calabaza y de girasol, piñones, huevos, lácteos y cacao en polvo.

Puedes además suplementar esta dieta con ingredientes como la Maca, que tiene un efecto vasodilatador que retrasa la fatiga muscular, razón por la cual la incluimos en DESEO.

Y, por supuesto, si tienes insomnio, tenemos que solucionarlo. Es muy importante tener una rutina antes de dormir, evitando las pantallas desde, al menos, una hora antes, haciendo ejercicios de relajación, evitando la cafeína y manteniendo la habitación fresca. Los sofocos nocturnos también pueden provocar que te despiertes a lo largo de la noche y para ponerles freno tendremos que suplementarnos.

El cambio en cómo aparece la libido

¿Qué lo provoca?

En la menopausia, disminuye el deseo espontáneo. Este es ese deseo que aparece de la “nada” sin apenas estímulo y que es más habitual también al inicio de una relación que en relaciones más longevas. Pero seguimos teniendo el deseo reactivo, que ese ese que aparece por un estímulo, como una caricia, un gesto, una conversación, etc.

 

¿Cómo lo solucionamos?

Por lo tanto, para aumentar la libido en la menopausia busca esos estímulos con tu pareja. Un masaje, una cena con una conversación “picante”. Buscad esos momentos para vosotros/as que creen esa situación, en vez de esperar a “tener ganas”. 

Y, por supuesto, en esta y en todas las etapas de la vida la comunicación es vital en una pareja. Si tienes los síntomas que hemos hablado en este artículo, como la sequedad vaginal, háblalo con tu pareja. De esta forma no sentirá que ya no le deseas y podréis buscar juntos formas de abordarlo, como aumentando los preliminares.