Publicado por DOMMA
el
4 de Agosto de 2022
La incontinencia urinaria es uno de los síntomas físicas que pueden sufrir las mujeres al llegar a la menopausia. Este problema puede ir desde perder ocasionalmente orina cuando estornudamos o la necesidad de tener que ir al baño urgentemente y de forma repentina.
Pero, nos preguntaremos, ¿por qué sucede esto una vez llegamos a la madurez?
La menopausia supone el cese de la producción de estrógenos, hormona encargada de ayudar y conservar la membrana que cubre la uretra y la vejiga. Llegado este momento, los tejidos se vuelven más finos, menos elásticos y más débiles, con lo que es normal y natural que tengamos menos control y suframos incontinencia. Además de las molestias físicas que esto supone y la incomodidad en nuestro día a día, las mujeres tenemos que lidiar a menudo con la vergüenza que eso nos da, sentirnos incomprendidas por el resto, lo que afecta directamente al bienestar emocional de las mujeres. Pese a que la incontinencia urinaria viene con la menopausia y con la edad, hay formas de disminuir el riesgo y recomendaciones que pueden resultarte muy útiles.5 pasos para tratar la incontinencia urinaria
- Entrenar el suelo pélvico. Los ejercicios Kegel, por ejemplo, ayudan a fortalecer las paredes de la vejiga, con lo que ganaremos elasticidad y a su vez, más control en los esfínteres.
- Evitar ciertos alimentos: Por ejemplo, el alcohol, la cafeína o los alimentos ácidos pueden irritar la vejiga y acentuar la incontinencia. También te recomendamos evitar el tabaco.
- Mantenerte activa y tener un peso saludable. Los kilos de más ejercen más presión sobre los músculos del suelo pélvico. Si no haces deporte habitualmente, te recomendamos que empieces por salir a caminar, y vayas incrementando el esfuerzo: salir en bici, hacer ejercicios de fuerza (muy recomendables durante la menopausia) o cardio.
- Entrena tu vejiga para ir al baño. Sí, como lo lees. Las visitas regulares al baño te ayudarán a controlar las ganas de orinar y a tomar las riendas. Puedes empezar yendo una vez cada hora y poco a poco incrementas los intervalos. Controlar esas visitas al baño también te dará más tranquilidad.
- Hidrátate: Puede parecer contradictorio, pero si bebemos poca agua la orina saldrá mucho más concentrada y eso irritará nuestra vejiga. Te recomendamos, sin embargo, que disminuyas la ingesta de agua por la tarde-noche con tal de evitar los despertares a media noche para ir al baño.
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